domingo, 8 de abril de 2012

Quien a pesar de la distancia.

Querida mitad:
      Te escribo ésta carta que jamás leerás para decirte que de verdad lo siento.
Hace tan solo unos días, tú estabas en Madrid, y yo, en Murcia. Las cosas estaban mal. Fatal.
Los dos estábamos enamorados, aunque no queríamos demostrarlo.
La distancia separaba lo que el amor unía. Entonces, el destino quiso que las distancias dejasen de ser kilómetros para pasar primero a metros, después a centímetros. Luego te dije que te quería, ¿y sabes?: Mentía. En realidad, te amaba. Después, los centímetros pasaron a milímetros. Sobraba el mundo. Me daba igual lo que ocurriese, estabas conmigo. Al fin, lo estabas.
Aquellos minutos que pasé a tu lado, no los cambio por nada.
Fueron los primeros.
Odio la despedida.
Te amo a ti.
Después de tantos meses esperando el momento, se acabó.
Y no hablo de los minutos a tu lado, que también se acabaron.
Como sabrás, hablo de lo nuestro.
Maldito alcohol. Malditas las ganas de correr para que mis amigas, que se habían bebido más copas, llegasen a tiempo a sus casas.
Malditas las ganas de besarte. Maldito el beso que le di a ella.
Y es que, cuando la suerte te sonríe, llega la tercera persona, y la suerte deja de llamarse así.
Te juro que no quería que pasara. Te juro que te necesito.
Eres, fuiste y serás siempre lo que más necesito.
Más que al aire, más que a vivir.
Y es que, aunque te cueste entenderlo, te amo.
Te amo tanto que, aunque la gente diga que la distancia hace el olvido, yo te siento aquí, conmigo.

081111.♥ ºº

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